Una fábula sobre la inflación y adónde se va la plata. Una colonia de ratas aprende a imprimir un papel al que llama Hojas, mientras la plata de verdad desaparece de a poco. Sacada de hechos reales.
“Una alegoría política fantástica, escrita para chicos, con una de las mejores construcciones de mundo que he leído en mucho tiempo. Al usar una sociedad de animales para reflejar problemas económicos reales, Ramallo hace que el colapso institucional de la isla sea simple de entender para cualquiera.”
“Es increíble ver una fábula infantil que mantiene personajes tan auténticos y cercanos mientras aborda los profundos cambios políticos que ocurren a su alrededor. Deja una lección dura: las reglas que hoy ignoramos pasivamente son, al final, las que deciden nuestra libertad real del mañana. Muy recomendable.”
“Esta fábula se lee como el clásico de C.S. Lewis, El león, la bruja y el ropero. Los personajes, todos animales, son creíbles y están bien presentados. Es una fábula conmovedora, con relevancia en el mundo de hoy, que hará que el joven lector piense más a fondo en lo que tiene y en lo que podría perder.”
“Como alegoría es precisa, y como retrato de un país que se devora a sí mismo lentamente, es difícil de olvidar. Cualquiera que haya leído 1984 verá ecos de George Orwell aquí, aunque con un desenlace más optimista.”
“La escritura fluye bien y la moraleja se desarrolla con naturalidad. Sería una excelente incorporación para hogares, escuelas y bibliotecas. Estaré pensando en el mensaje de este libro durante mucho tiempo.”
“El elenco de animales sostiene bien la alegoría: las ratas como recaudadores de impuestos que se encogen apenas deja de imprimirse dinero, los pingüinos como populistas y un león como reformador con motosierra. La imagen de la moneda perdiendo literalmente su color a medida que la inflación la devora es un toque ingenioso y visceral. Cualquiera interesado en la historia económica reciente de Argentina disfrazada de ficción encontrará una lectura entretenida y punzante.”
En una isla vive una colonia de ratas que hace un descubrimiento. No pueden sacar más plata de la tierra, pero sí pueden imprimir más papel. Al papel lo llaman Hojas, y al principio parece un milagro: hay más Hojas para todos. Después sube el precio del pan, y el de las canastas, y las mismas monedas compran menos que la semana pasada.
No hay plata en la isla de las ratas es una fábula sobre ese robo silencioso: quién gana cuando arranca la imprenta, quién recibe el papel nuevo primero, y quién se queda con una plata que se escapa. Es el efecto Cantillon y la inflación como impuesto invisible, contados como cuento que un chico puede seguir. Casi todo lo absurdo que pasa en la isla está sacado de hechos reales. Lo único que cambió fue la especie.
Federico empezó a escribirla para explicarle a su hijo por qué la plata se seguía esfumando en casa, y por qué la familia se fue de Argentina en 2008. El libro para chicos, La riqueza de la isla, pasa en el mismo mundo.
Ya disponible en Amazon, en Kindle y tapa blanda.
También en inglés como No Silver on Rat Island. Conocé el mismo mundo en el libro para chicos, La riqueza de la isla.